El nuevo programa británico cambia dos decisiones: quién elige proyectos regionales y quién conserva parte de los impuestos cuando funcionan. El Gobierno planea dar a los alcaldes ingleses una parte de las tasas empresariales y del impuesto sobre la renta generado localmente, mientras modifica la evaluación central para valorar el potencial y no sólo la producción actual.
Es un mecanismo plausible, no una tasa de crecimiento garantizada. Los líderes locales pueden conocer mejor el cuello de botella de transporte, formación o vivienda. Pero parten de bases fiscales muy distintas y los ingresos varían por razones ajenas. La nivelación determina si la política reduce brechas o las amplifica.
Compartir impuestos cambia el beneficio del alcalde
El anuncio de julio prevé retener más ingresos desde primavera de 2027, empezando por tasas empresariales. El detalle del impuesto sobre la renta llegará con el Presupuesto. El Institute for Fiscal Studies espera su inicio en abril de 2028.
A diferencia de una subvención, la asignación de ingresos da al alcalde una ganancia directa cuando crecen empleo, salarios o inmuebles comerciales, y puede permitir planes más largos.
La atribución es difícil. La recaudación puede subir por inflación nacional, auge sectorial o desplazamientos laborales entre municipios. Premiar todo el aumento entrega también beneficios fortuitos; reajustar continuamente la base elimina el incentivo.
La nivelación está dentro de la fórmula
El IFS estima que sustituir acuerdos actuales en el norte y Midlands requeriría aproximadamente entre el 6% y el 9% de la recaudación local de renta; en Londres bastaría menos del 1%. La recaudación por persona sería más de 3,5 veces mayor en el Gran Londres que en West Midlands.
Un porcentaje uniforme expondría a zonas débiles a una base menor y volátil. Nivelar según necesidad protege capacidad, pero reduce el premio marginal al crecimiento. El diseño puede moderar el conflicto, no eliminarlo.
También importa la forma: una cuota fija de toda la recaudación beneficia más el incremento de renta de contribuyentes del tipo máximo. Asignar puntos iguales de cada tramo reduciría sesgo y volatilidad. La fórmula decide si se premia atraer rentas altas, elevar salarios amplios o desarrollar inmuebles.
El Green Book pasa del presente al potencial
El discurso de John Healey introdujo análisis de potencial económico y prometió orientar mejor instituciones financieras públicas respaldadas por 200.000 millones de libras. Una declaración parlamentaria vinculó el enfoque a cambios en el Green Book.
Puede corregir un círculo: las zonas productivas presentan mejores casos porque ya tienen demanda e infraestructura. Invertir sólo según producción actual perpetúa la geografía. Valorar potencial permite financiar la eliminación de una restricción concreta.
El peligro es sustituir un sesgo medible por optimismo discrecional. Hace falta contrafactual, institución ejecutora, calendario y separación entre actividad nueva y relocalización. El respaldo de 200.000 millones no es una nueva bolsa única, y alinear prioridades no prueba adicionalidad.
El resultado importante es la producción adicional
Los datos regionales de ONS situaron en 2023 la producción por hora de Londres un 28,5% sobre la media y la del Sudeste un 7,7% por encima. El resto quedó por debajo; West Midlands, East Midlands y Nordeste rondaron un 15% menos. ONS advierte de volatilidad y revisiones.
El mejor argumento a favor es la información: los alcaldes observan cuellos locales y coordinan transporte, vivienda y formación donde contratan las empresas. Incluso un vínculo imperfecto puede mejorar rendición de cuentas.
El próximo Presupuesto debe concretar cuotas, bases, nivelación, seguro ante recesiones y tratamiento de municipios con retención previa. Después deben medirse inversión privada, salarios reales, empleo, viajes y creación empresarial frente a comparables, no sólo recaudación. La política ganará credibilidad si las mejoras sobreviven al ciclo nacional y no se restan a vecinos. La perderá si las bases ricas se escapan, la volatilidad fuerza recortes o la evaluación se convierte en catálogo de potencial sin probar. La descentralización cambia el premio; las reglas deciden si crea producción nacional adicional.

