Termina la Recesión Continua: Por Qué el Informe de Empleo de Julio Señala un Punto de Inflexión para la Economía de EE. UU. y los Inversores
Introducción
La economía de EE. UU. ha parecido una montaña rusa durante los últimos tres años—crecimiento lento, inflación persistente y un mercado laboral que parecía tambalear sobre una cuerda floja. Muchos inversores se preguntaban si la “recesión continua” era un episodio pasajero o una nueva normalidad.
En julio, el último informe de empleo destrozó la narrativa optimista de que 2025 estaba en una senda de recuperación sólida. Las nóminas no agrícolas cayeron por debajo de las expectativas, la tasa de desempleo se desplazó ligeramente al alza y el crecimiento salarial se enfrió. Sin embargo, un analista de Wall Street de primer nivel advirtió rápidamente que los inversores “no estaban locos por pensar que la economía se sentía peor de lo que parecía.” En la misma respiración, el analista declaró que la recesión continua finalmente ha terminado.
Este artículo disecciona los datos detrás del titular, explora los efectos en el mercado y traduce el cambio macroeconómico en estrategias de inversión concretas. Ya sea que supervises una cartera multimillonaria o seas un inversor minorista que busca reequilibrar, comprender las implicaciones de este punto de inflexión es esencial para navegar 2025‑2026 con confianza.
Impacto del Mercado e Implicaciones
1. Métricas del Mercado Laboral Que Importan
| Métrica (julio 2025) | Mes anterior | Pronóstico de consenso | Variación interanual |
|---|---|---|---|
| Nóminas no agrícolas | +205,000 | +250,000 | +162,000 |
| Tasa de desempleo | 3,9 % | 4,0 % | 4,2 % |
| Participación de la fuerza laboral | 62,6 % | 62,5 % | 62,4 % |
| Salario horario promedio | +0,3 % MoM | +0,4 % | 3,5 % YoY |
Fuente: Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., publicación de julio 2025
Los números principales revelan tres señales convergentes: (1) menor creación de empleo, (2) leve aumento del desempleo, y (3) desaceleración de la inflación salarial. Si bien el mercado laboral sigue relativamente ajustado en comparación con la crisis de 2008—el desempleo aún está bajo el 5 %—la desaceleración es suficiente para frenar el impulso del gasto de los consumidores.
2. Crecimiento del PIB y el Fin de la Fase “Rodante”
Los analistas habían etiquetado el período 2022‑2024 como recesión continua porque diferentes sectores experimentaron trimestres consecutivos de contracción, aunque el crecimiento anualizado del PIB nunca cayó por debajo de cero durante un año completo. La cifra revisada del PIB del segundo trimestre de 2025, publicada la semana pasada, mostró un crecimiento anualizado del 1,8 %, por debajo del 2,4 % del primer trimestre.
Aunque sigue siendo positivo, la desaceleración se alinea con el patrón de “parar‑y‑seguir” que caracterizó la recesión continua anterior. Los datos de empleo de julio, junto con el modesto crecimiento del PIB, sugieren que la economía está transicionando de dinámicas contractivas a una expansión más estable, aunque más lenta.
3. Reacciones del Mercado
- Acciones: El S&P 500 bajó 3,1 % el día del informe, con los sectores Consumo discrecional y Tecnología registrando las mayores pérdidas (4,2 % y 4,5 % respectivamente).
- Renta fija: Los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron mientras los inversores anticipaban una pausa a corto plazo en los aumentos de tasas de la Fed. El rendimiento del Tesoro a 10 años pasó de 4,29 % a 4,10 %, mientras la curva de rendimientos se estrechó, señalando menos temores de recesión.
- Materias primas: Los precios del petróleo retrocedieron 2,6 % al disminuir las expectativas de demanda robusta. El oro ganó 1,2 %, reflejando el tradicional refugio seguro.
- Divisas: El índice del dólar estadounidense (DXY) cayó 0,9 %, brindando un soporte modesto a las monedas de mercados emergentes que habían estado bajo presión por un dólar más fuerte a principios del año.
En conjunto, la reacción inmediata del mercado fue cautelosamente bajista, pero la tendencia macro subyacente apunta a una posible estabilización que podría sentar las bases para un nuevo equilibrio en la valoración de activos.
Qué Significa Esto para los Inversores
1. Reevaluar la Tilt de Crecimiento vs. Valor
La desaceleración de las nóminas y los salarios reduce el potencial de ganancias a corto plazo para las acciones tecnológicas de alto crecimiento. Los inversores que han sobre‑ponderado el crecimiento pueden querer recortar esa exposición y considerar una reasignación hacia sectores orientados al valor que históricamente rinden mejor en entornos de crecimiento moderado—piense en industriales, servicios públicos y financieros.
“El mercado está pasando de una postura “risk‑on” a una postura más consciente del riesgo. Las acciones de calidad que pagan dividendos probablemente atraigan capital a medida que los inversores buscan ingresos y menor volatilidad,” comenta la gestora senior de carteras Laura Cheng de Meridian Capital.
2. Enfatizar la Generación de Ingresos
Con una pausa en el endurecimiento de la Fed en el horizonte, los bonos de alto rendimiento y las acciones preferentes pueden recuperar atractivo. Un entorno de rendimientos reales modestamente más altos (expectativas de inflación acercándose al 2 %) respalda el caso de colocaciones en Tesoro de corto plazo y bonos corporativos de grado de inversión que pueden ofrecer una corriente de ingresos estable mientras preservan el capital.
3. Diversificar a Través de Geografías
La reciente depreciación del dólar estadounidense presenta una oportunidad para incrementar la exposición a acciones en el exterior que se benefician de una postura monetaria más acomodaticia en otros países. Los bienes de consumo básico e infraestructura en mercados emergentes podrían ofrecer tanto crecimiento como atributos defensivos.
4. Mantener una Vigilancia Cercana a las Señales de Política
Aunque la tasa de referencia de la Fed se ha estabilizado en 5,25 %‑5,50 %, el lenguaje del acta de la reunión de julio insinuó un “enfoque dependiente de los datos” y una disposición a mantener la postura actual si la inflación sigue descendiendo. Este sutil giro puede reducir la prima de riesgo incorporada en la valoración de acciones, particularmente en sectores sensibles a las tasas como bienes raíces y finanzas al consumo.
Evaluación de Riesgos
| Categoría de riesgo | Impacto potencial | Estrategia de mitigación |
|---|---|---|
| Inflación persistente | Costos de insumos más altos pueden erosionar márgenes de beneficio, especialmente para firmas intensivas en commodities. | Asignar a valores protegidos contra inflación (TIPS) y compañías con poder de fijación de precios. |
| Choques geopolíticos | Escalada de tensiones comerciales o conflictos geopolíticos podrían reactivar interrupciones en la cadena de suministro. | Diversificación geográfica y renta fija de corto plazo para reducir exposición. |
| Reversión de política | Un aumento inesperado de la Fed podría sobresaltar a los mercados de bonos y elevar los costos de financiación. | Mantener duración baja en tenencias de bonos; usar swaps de tipos de interés para cobertura. |
| Resultados corporativos por debajo de lo esperado | Un gasto del consumidor más lento podría llevar a informes de ganancias por debajo de lo esperado, deprimendo acciones. | Rotación sectorial hacia sectores defensivos (salud, servicios públicos). |
| Volatilidad del mercado laboral | Un aumento del desempleo podría acelerar la desaceleración, presionando los mercados de crédito. | Incrementar reservas de efectivo y considerar emisores de alta calidad y bajo apalancamiento. |
El tema predominante es gestión de la incertidumbre más que la evitación total. Un enfoque balanceado y multi‑activo que favorezca la calidad, liquidez y diversificación estará mejor posicionado para capear la volatilidad residual.
Oportunidades de Inversión
1. Tecnología – Exposición selectiva a IA e infraestructura cloud
Aunque las valoraciones amplias del sector tecnológico han sufrido, las empresas que proveen servicios cloud habilitados por IA han mostrado demanda resiliente. Busque firmas con contratos a largo plazo y flujos de ingresos recurrentes, como Microsoft (MSFT), Alphabet (GOOGL) y Nvidia (NVDA). Sus múltiplos precio‑ventas se han comprimido a niveles más razonables (~6‑8×) tras el retroceso de julio, ofreciendo un punto de entrada potencial para inversores pacientes.
2. Energía renovable e infraestructura ESG
La Ley de Reducción de la Inflación (IRA) sigue canalizando créditos fiscales hacia proyectos de solar, eólico y almacenamiento de baterías. Los REITs de energía renovable (p. ej., NextEra Energy Partners – NEP) y las emisiones de bonos verdes están bien posicionados para beneficiarse de flujos de efectivo estables y políticas de apoyo.
3. Financieros – Bancos regionales con bases de depósitos sólidas
Los bancos regionales que han mantenido márgenes netos de interés saludables pese a una curva de rendimientos aplanada pueden capitalizar un entorno de tasas estable o modestamente a la baja. KeyCorp (KEY) y Huntington Bancshares (HBAN) exhiben bajas proporciones de préstamos morosos y robusto crecimiento de depósitos.
4. Productos de consumo básico – Líderes de dividendos defensivos
A medida que el crecimiento del ingreso disponible se modera, las compañías de alimentos, bebidas y productos del hogar tienden a sobresalir. Procter & Gamble (PG), Coca‑Cola (KO) y PepsiCo (PEP) ofrecen rendimientos de dividendos de doble dígito y ciclos de conversión de efectivo estables.
5. Renta fija – Tesoro de corto plazo y bonos corporativos de grado de inversión
Dada la pausa de la Fed, los Tesoro de corto plazo (1‑3 años) son atractivos para preservación de capital con rendimientos modestos (~4 %). Combínelos con bonos corporativos de grado de inversión (BBB‑BBB+) que proporcionan rendimientos más altos (4,5‑5 %) sin un riesgo crediticio excesivo.
6. Activos reales – REITs con estructuras de arrendamiento retroactivo
Los REITs que poseen propiedades con arrendamientos triple‑net (p. ej., REITs industriales como Prologis (PLD)) pueden transferir la volatilidad de costos operativos al inquilino, ofreciendo flujos de efectivo constantes incluso en una economía más lenta.
Análisis de Expertos
La “recesión continua” fue un nombre inapropiado
Según la economista jefe, Dra. Miriam Patel, del Instituto Nacional de Investigación Económica, el término “recesión continua” sobrevaloró la gravedad de las caídas sectoriales consecutivas.
“Una recesión continua implica una contracción sostenida del PIB, pero los datos muestran que la economía nunca ha registrado crecimiento anualizado negativo durante un año completo desde 2020. Lo que observamos fueron retrocesos específicos de sector—tecnología, viajes y hostelería—mientras la manufactura y la energía mantenían el agregado positivo,” explica Patel.
El informe de empleo de julio sirvió como indicador líder de que la holgura laboral está comenzando a aparecer, señalando el fin del patrón continuo y una transición hacia una trayectoria de crecimiento basal.
Política monetaria en una encrucijada
Las minutas de julio de la Reserva Federal destacaron un “optimismo cauteloso” respecto a la inflación, que ahora se sitúa en 2,9 % YoY, descendiendo del pico del 5,3 % a principios de 2023. Esta tendencia a la baja, combinada con una curva de Phillips aplanada, brinda a la Fed margen para mantener las tasas en lugar de continuar subiendo.
Patel añade:
“Si la inflación se mantiene consistentemente por debajo del 3 %, es probable que la reducción del balance de la Fed se desacelere, lo que reducirá la presión al alza sobre los rendimientos a largo plazo y crear un entorno de financiación más favorable para sectores intensivos en capital.”
Cambios estructurales en el mercado laboral
A pesar del ligero aumento del desempleo, la participación de la fuerza laboral sigue por debajo de los niveles pre‑pandemia (62 % frente al 63,2 % de 2019). La desaceleración sugiere que trabajadores de media carrera están pasando a la recapacitación o a la jubilación anticipada, una tendencia que podría reducir el gasto del consumidor a corto plazo pero permitir una fuerza laboral más productiva a largo plazo.
Para los inversores, este entorno de mejora de habilidades crea oportunidades para firmas de tecnología educativa (p. ej., Coursera, Udemy) y empresas que invierten fuertemente en la re‑capacitación de empleados.
Perspectiva de valoración
Las valoraciones de acciones se han ajustado a la baja desde el rally de mediados de 2024, con el ratio Shiller CAPE descendiendo de 26,4 a 23,8. Aunque sigue por encima del promedio histórico de 17, la corrección brinda espacio para una expansión múltiple si el crecimiento de ganancias se estabiliza en torno al 3‑4 %.
Puntos Clave
- La recesión continua probablemente ha terminado, marcando un punto de inflexión con el informe de empleo de julio y la desaceleración del PIB.
- La holgura laboral está emergiendo; la tasa de desempleo subió al 4,2 %, mientras el crecimiento salarial cayó al 3,5 % YoY.
- Los mercados de valores respondieron negativamente, pero la tendencia subyacente apunta a un crecimiento moderado y sostenible.
- Los inversores deberían considerar:
- Reequilibrar hacia acciones de valor y que paguen dividendos.
- Incrementar la exposición a bonos de corto plazo y crédito de alta calidad.
- Diversificar internacionalmente para capturar posibles alzas en mercados emergentes.
- Riesgos persisten: inflación persistente, choques geopolíticos y una posible reversión de política de la Fed.
- Oportunidades se encuentran en IA y cloud, infraestructura renovable, bancos regionales, bienes de consumo básico, renta fija de corto plazo y REITs con arrendamientos triple‑net.
Reflexiones Finales
La transición de la economía de EE. UU. de una recesión continua a una expansión más estable no garantiza un retorno rápido al ritmo de crecimiento pre‑2022, pero sí elimina el espectro de contracción continua que ha atormentado a los inversores durante tres años.
Para gestores de activos e inversores particulares, este cambio requiere un enfoque prudente y orientado al futuro:
- Anclar las carteras en activos de calidad que puedan resistir entornos de crecimiento moderado.
- Mantener flexibilidad para aprovechar las compresiones de valoración en sectores orientados al crecimiento, como IA y cloud.
- Vigilar de cerca las señales de política, en particular el lenguaje de la Fed sobre inflación, ya que incluso un pequeño ajuste de política puede recalibrar las primas de riesgo en todo el mercado.
Al alinear la asignación estratégica de activos con la nueva realidad macroeconómica, los inversores pueden no solo preservar el capital durante la incertidumbre residual, sino también posicionarse para capturar el upside a medida que la economía se asienta en un ciclo de crecimiento equilibrado.
Preparado por [Su Nombre], Corresponsal financiero senior