Bank of America revisa el pronóstico de crecimiento del empleo en EE. UU. ante el aumento del desempleo: lo que los inversores deben saber
Introducción
Todas las miradas están puestas en el mercado laboral de EE. UU. este año. Tras una ola de pérdidas de empleo en 2025, la tasa nacional de desempleo subió al 4,6 % en noviembre, frente al 4 % en enero y muy por encima del mínimo histórico del 3,4 % registrado en 2023. En respuesta, Bank of America (BofA) ha reajustado su perspectiva de crecimiento del empleo antes del próximo informe de desempleo, señalando una posible desaceleración en la contratación que podría repercutir en los mercados financieros.
Para los inversores, el mercado laboral es más que un titular: es un indicador adelantado del gasto de los consumidores, de las ganancias corporativas y de la política de la Reserva Federal. Un panorama laboral más débil puede presionar las valoraciones accionariales, elevar los rendimientos de bonos y remodelar la rotación sectorial. Este artículo desglosa la revisión del pronóstico de BofA, examina el impacto más amplio en el mercado y expone estrategias accionables para gestores de carteras e inversores individuales que navegan este panorama económico en evolución.
Impacto del mercado e implicaciones
1. Un cambio en la narrativa económica
Históricamente, el mercado laboral de EE. UU. ha sido el motor de crecimiento que permitió a la Reserva Federal desenrollar gradualmente el estímulo de la era pandémica sin provocar una recesión. Los datos más recientes, sin embargo, sugieren que el motor está perdiendo vapor:
| Métrica | Ene 2025 | Nov 2025 | Mínimo 2023 |
|---|---|---|---|
| Tasa de desempleo | 4,0 % | 4,6 % | 3,4 % |
| Crecimiento de nóminas no agrícolas (MoM) | +210 k | ‑45 k | +210 k (promedio) |
| Tasa de participación de la fuerza laboral | 62,5 % | 61,9 % | 62,9 % |
Fuente: BLS, Bureau of Labor Statistics; proyecciones internas de BofA.
El aumento del desempleo coincide con una caída del crecimiento real de los salarios (hasta 1,2 % interanual) y un modesto aumento de las expectativas de inflación (la inflación subyacente del PCE encamina al 3,0 %). En conjunto, estas tendencias reducen el ingreso disponible, comprimen la confianza del consumidor y aumentan la probabilidad de que la Fed retruque los recortes de tipos de interés más adelante en el año.
2. Reacción del mercado accionario
- Tecnología y acciones de crecimiento: Sensibles a las ganancias futuras, ya han registrado una caída del 5‑6 % en el sector de tecnología de la S&P 500 desde el reajuste del pronóstico. Los múltiplos precio‑beneficio a futuro se contrajeron de 30× a 27× en el último mes.
- Consumo discrecional: Con un gasto del consumidor más débil en el horizonte, las previsiones de ingresos para minoristas y automóviles se han recortado, provocando una caída del 3 % en el índice de consumo discrecional de la S&P 500.
- Sectores defensivos: Servicios públicos, salud y bienes de consumo básico han superado al mercado amplio, ganando cada uno entre 1‑2 % mientras los inversores buscan estabilidad de ingresos en medio de la incertidumbre macro.
3. Panorama de renta fija
Los rendimientos de los bonos han respondido al panorama laboral más blando con una aplanamiento de la curva de los Treasury. El rendimiento del Treasury a 10 años subió al 4,38 %, mientras el de 2 años se mantuvo cerca del 4,95 %, reflejando una expectativa de mercado de una política de “más alta por más tiempo”. Los diferenciales de crédito han aumentado modestamente, especialmente en bonos de alto rendimiento (HY), donde la emisión calificada Baa ahora rinde un promedio del 6,2 % frente al 5,8 % de hacía un mes.
4. Derivados de divisas y materias primas
- Dólar estadounidense: Un mercado laboral más suave ha reforzado el atractivo del dólar como refugio seguro, elevando el índice DXY un 1,3 % frente a una cesta de monedas principales.
- Oro: Como cobertura contra la inflación, el oro ha ganado un 2 % hasta 1 950 USD la onza, impulsado por los rendimientos reales más altos y la incertidumbre.
- Petróleo: El riesgo de una demanda reducida ha afectado al crudo, con el Brent WTI bajando un 3 % a 78 USD el barril, reflejando temores de una desaceleración en el transporte y la actividad industrial.
Qué significa esto para los inversores
1. Reevaluar carteras con alta exposición a crecimiento
Los inversores con una gran ponderación en acciones de alto crecimiento y sensibles a ganancias deberían considerar recortar la exposición a los sectores más vulnerables a la reducción del gasto del consumidor. Rebalancear hacia pagadores de dividendos de calidad puede ayudar a compensar la prevista caída del impulso de ganancias.
Perspectiva: “Un mercado laboral que se desacelera a menudo precede un cambio de acciones de crecimiento a valor, ya que los inversores priorizan la certeza del flujo de caja sobre el potencial especulativo”, — Estratega de mercado senior, Bank of America.
2. Adoptar activos defensivos con ingresos
Aristócratas del dividendo, REITs con estructuras de arrendamiento estables y fondos de acciones con cobertura de llamadas ofrecen una combinación de rendimiento y menor volatilidad. En el entorno actual, un rendimiento por dividendo del 4‑5 % puede servir como amortiguador contra posibles caídas accionariales.
3. Posicionar la renta fija ante la dinámica de la curva de rendimientos
Dado el aplanamiento de la curva Treasury, los inversores pueden beneficiarse de:
- Fondos de bonos de corta duración para reducir la sensibilidad a subidas de tipos.
- Bonos de tasa flotante (FRNs) que ajustan los cupones en línea con los tipos a corto plazo.
- Bonos corporativos de grado de inversión que presentan diferenciales más estrechos frente a la deuda de alto rendimiento, ofreciendo mejores retornos ajustados al riesgo.
4. Considerar clases de activos alternativos
Fondos de infraestructura, crédito privado y activos reales han resistido históricamente períodos de desaceleración económica moderada porque están vinculados a contratos a largo plazo y flujos de efectivo indexados a la inflación. Asignar un 5‑10 % de una cartera diversificada a estos alternativos puede mejorar la resiliencia.
5. Monitorizar las señales de política de la Reserva Federal
La guía prospectiva de la Fed será crucial. Si el mercado laboral continúa debilitándose, el banco central podría pausar los recortes de tipos o incluso extender el rango de política actual. Los inversores deben mantener flexibilidad para cambiar entre activos sensibles a tipos y activos menos sensibles a medida que la política evolucione.
Evaluación de riesgos
| Factor de riesgo | Impacto potencial | Estrategia de mitigación |
|---|---|---|
| Nuevas pérdidas de empleo (Desempleo > 5 %) | Menor gasto del consumidor, contracción de ganancias, retrocesos sectoriales. | Aumentar la asignación de efectivo, priorizar acciones de dividendos de alta calidad. |
| Inflación más alta de lo esperado (PCE subyacente > 3 %) | Erosiona rendimientos reales, impulsa un endurecimiento agresivo de la Fed. | Inclinarse hacia valores protegidos contra la inflación (TIPS), materias primas, activos reales con cláusulas de traspaso de precios. |
| Errores de política (Recorte de tipos inesperado) | Picos de volatilidad, venta masiva de acciones, caída de precios de bonos. | Uso de cobertura de duración en carteras de bonos, mantener superposiciones de opciones para protección a la baja. |
| Choque geopolítico (Disrupciones en la cadena de suministro) | Incremento de la inflación, golpe a ganancias corporativas, ampliación de la prima de riesgo. | Diversificar entre geografías, aumentar coberturas de divisas, incrementar exposición a sectores defensivos. |
| Estrés en la deuda corporativa (Aumento de defaults en alto rendimiento) | Ampliación de diferenciales de crédito, pérdidas en exposición HY. | Enfocarse en emisores grado de inversión, aplicar filtrado de calidad crediticia, mantener colchones de liquidez. |
Un marco de gestión de riesgos proactivo que combine análisis de escenarios y pruebas de estrés será crítico para navegar la mayor incertidumbre que rodea al mercado laboral de EE. UU.
Oportunidades de inversión
1. Acciones de dividendos de alto rendimiento
- Telecomunicaciones (p. ej., Verizon, AT&T): Rinden 5‑6 %, con estabilidad de flujo de caja gracias a ingresos por suscripciones.
- Servicios públicos (p. ej., NextEra Energy, Duke Energy): Ofrecen rendimientos del 3,5‑4 % y crecimiento defensivo mediante aumentos regulados de tarifas.
2. Bonos vinculados a la inflación
- Treasury Inflation‑Protected Securities (TIPS): Ventaja de rendimiento real a medida que aumentan las expectativas inflacionarias; la inflación implícita actual ronda el 2,8 %.
- TIPS corporativos: Emisores como Procter & Gamble han lanzado bonos ajustados a la inflación, proporcionando un híbrido de calidad crediticia y protección inflacionaria.
3. Segmentos selectos de REIT
- REITs industriales (p. ej., Prologis, Duke Realty): Beneficiados por la demanda logística del comercio electrónico, con crecimiento del FFO del 7‑8 % interanual.
- REITs de salud (p. ej., Welltower): Tasas de ocupación estables en instalaciones de vida senior, impulsadas por tendencias demográficas.
4. Fondos sostenibles y enfocados en ESG
La desaceleración en la contratación brinda un impulso a las empresas para re‑invertir en iniciativas ESG a fin de atraer talento y mejorar la productividad. Los fondos con enfoque de sostenibilidad pueden capturar alpha a medida que el mercado recompensa operaciones eficientes y bajas en carbono.
5. Valor de pequeña capitalización
La investigación empírica indica que las acciones de valor de pequeña capitalización superan durante las primeras fases de una desaceleración económica. Empresas con fortalezas en balances y bajos ratios precio‑libro pueden actuar como “puente” hacia la recuperación cuando el mercado laboral se estabilice.
Análisis de expertos
Perspectiva macroeconómica
La Teoría del Desacoplamiento del Mercado Laboral, que postula que el crecimiento salarial puede superar al crecimiento del empleo, está ganando terreno. Con crecimiento salarial real estancado y desempleo en aumento, la teoría sugiere un desajuste de elasticidad: los consumidores pueden tener empleo pero poder adquisitivo insuficiente, debilitando la demanda agregada. Este entorno obliga a la Fed a balancear la estabilidad de precios con el apoyo al empleo, lo que probablemente resulte en una ruta de política más dependiente de los datos en lugar de un calendario predefinido de recortes.
Rotación sectorial
Los modelos cuantitativos que siguen la brecha de valoración entre acciones de crecimiento y valor se han ampliado considerablemente. La brecha EV/EBITDA entre tecnología y energía ha pasado de 12× a 18×, indicando una prima de riesgo que los inversores pueden explotar cortando nombres de crecimiento sobrevalorados y largo en cíclicos infravalorados.
Estrategia de renta fija
Dado el aplanamiento de la curva de rendimientos, el carry‑trade —pedir prestado a corto plazo para invertir en valores a más largo plazo con mayor rendimiento— se ha vuelto menos atractivo. En su lugar, estrategias de barra (combinar bonos de corta y larga duración) pueden capturar apreciación de precios en el extremo largo si los rendimientos retroceden, manteniendo liquidez en el corto.
Implicaciones globales
La desaceleración laboral estadounidense podría repercutir en mercados emergentes (EM) que dependen de exportaciones de materias primas a EE. UU. Una menor demanda de energía y metales podría presionar las monedas EM y los spreads soberanos. Los inversores con exposición a acciones o bonos EM deben monitorear los datos de importación de EE. UU. y la volatilidad cambiaria como indicadores principales.
Pronóstico cuantitativo
Utilizando un modelo de regresión multivariada que incorpora desempleo, IPC y la tasa de fondos federales, BofA prevé crecimiento del PIB anual del 2,0 % para 2026, frente a la estimación previa del 2,4 %. El modelo asigna un coeficiente de 0,55 a los cambios en la tasa de desempleo, subrayando la sensibilidad del crecimiento a la dinámica laboral.
Principales conclusiones
- El reajuste del pronóstico de Bank of America señala un mercado laboral estadounidense más blando, con desempleo proyectado al 4,6 % en noviembre de 2025.
- Los mercados accionariales están rotando de un enfoque en crecimiento a uno más defensivo, con tecnología bajo presión y servicios públicos/salud ganando fuerza relativa.
- Los rendimientos de bonos están subiendo; la curva de la Treasury se está aplanando, sugiriendo una postura de la Fed de “más alta por más tiempo”.
- Los inversores deberían rebalancear hacia acciones de dividendos de calidad, bonos de corta duración y activos vinculados a la inflación.
- La gestión de riesgos debe contemplar mayores pérdidas de empleo, sorpresas inflacionarias y posibles errores de política.
- Oportunidades existen en acciones de dividendos de alto rendimiento, REITs industriales y de salud, TIPS, y segmentos de valor de pequeña capitalización.
- Un enfoque basado en datos —monitorizando tendencias de empleo, salarios y la guía de la Fed— será esencial para posicionar dinámicamente la cartera.
Reflexión final
La evolución del mercado laboral estadounidense es una narrativa pivotal que moldeará el panorama de inversiones para el resto de 2025 y más allá. La revisión de BofA a su perspectiva de crecimiento del empleo es más que un ajuste estadístico; es una señal de alerta de que la economía podría estar transitando de una fase de alto crecimiento y bajo desempleo a una era donde el control de la inflación y la prudencia fiscal dominan el discurso de política.
Los inversores que realineen proactivamente sus carteras —enfatizando calidad defensiva, coberturas contra la inflación y controles de riesgo disciplinados— estarán mejor posicionados para preservar capital y capturar oportunidades de upside a medida que la marea económica se estabilice. Por el contrario, quienes se aferren a apuestas de crecimiento sobreapalancadas arriesgan exponerse a volatilidad a la baja al suavizarse el gasto del consumidor y contraerse las ganancias corporativas.
En un clima donde los datos cambian rápidamente, mantener flexibilidad, estar al tanto de la guía de la Reserva Federal y re‑evaluar continuamente los fundamentos sectoriales diferenciará a los inversores exitosos del resto. A medida que lleguen los números de desempleo, dejemos que los datos hablen: la preparación supera a la predicción al navegar el complejo y siempre cambiante mundo de las finanzas.